Caos en los UPD: «Es preocupante», aseguró el intendente de Viedma

Caos en los UPD: «Es preocupante», aseguró el intendente de Viedma

El intendente de Viedma, Marcos Castro, expresó ante FM DE LA COSTA su preocupación respecto a lo ocurrido el miércoles tras la realización de algunos Últimos Primer Día, que derivaron en destrozos en el Centro Cultural y en el Parque Ferreira.

«Es preocupante, y la verdad que a mi me gustaría estar hablando de otra cosa para contar las cosas que estamos haciendo y corrigiendo, las acciones que llevamos adelante», indicó el jefe comunal.

Continuó en esa línea señalando que «sin embargo, últimamente estoy hablando para ir concientizando en función del daño que han generado, tanto en el Parque Ferreira como cristales rotos en el Centro Cultural, y también lo que ocurrió en la estación de bombeo, o los sillones de hormigón en la costanera».

«En definitiva, creemos que no es contra nosotros, si alguien piensa que rompiendo eso le genera un perjuicio al intendente, a su equipo o a los trabajadores municipales, se equivoca. El damnificado es quien hace uso de ese espacio. Nosotros queremos generar intervenciones en distintos lugares públicos, que se preserve y se cuide», cerró.

Encuentros descontrolados que terminan en los colegios

Cabe recordar que el pasado miércoles una adolescente de 16 años de edad apareció desnuda e inconsciente en la costanera de Viedma, en el Parque Ferreira.

Aún están investigando, pero se estima que la joven fue abusada sexualmente.

La Justicia tomó varias declaraciones, realizó allanamientos y observa cámaras de seguridad de esa zona, pero lo hace con mucho hermetismo para preservar la integridad psicológica y la identidad de la víctima.

Fueron varios los sectores que expresaron, al igual que el intendente, su preocupación por estos encuentros entre estudiantes.

Especialmente se apunta a los padres que los incentivan (incluso alquilan o consiguen locales para ese ‘festejo’) y a docentes o directivos escolares que lo festejan cuando los chicos y chicas llegan -como pueden- a los establecimientos educativos.

Un grupo de ellos, por ejemplo, lo hizo en la sede de una junta vecinal y el estado en que la dejaron (botellas, vómitos, materia fecal, etc.) demuestra el descontrol en el que se han convertido esos eventos, que terminan -ni más ni menos- que en los colegios.

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